Una boda bilbaína de alfombra roja y una novia de película

El pasado sábado tuvo lugar una boda muy especial, entre una de nuestras chicas de moda, Innés Llach, y su pareja, Borja Guillén Soto. Desgranamos todos los secretos de su gran día

Cuando la filosofía vital de una mujer es ser feliz ante cualquier dificultad que le plantee la vida, es sencillo hacer que un día tan especial como el de su propia boda resulte, simplemente, perfecto. La felicidad, como ingrediente principal, era palpable en aquel soleado sábado que ponía el broche de oro al mes de junio y a la relación entre Innés Llach y Borja Guillén Soto. Nuestra colaboradora de Bizkaia Dmoda y su pareja, se casaban por todo lo alto el pasado día 29, consolidando esa pequeña familia que ya formaban, junto a su perro Iron, desde hace cuatro años: «los cuatro primeros años del resto de mi vida», tal y como ella misma ha expresado. La flamante novia ya había revelado algunos datos de los preparativos de su boda hace dos semanas, compartiéndolos generosamente con Bizkaia Dmoda y todos sus lectores. Innés abría su corazón al público y nos hacía partícipes de su emoción. Una emoción que superó todas las expectativas cuando llegó el gran día. «Fue una boda súper emotiva«, »todo salió perfecto», fueron algunos de sus comentarios ya como recién casada.

Tal y como ella misma desveló, organizaron una boda romántica, llena de momentos inolvidables y hecha a medida de lo que son ellos, tanto individualmente como en pareja. El Hotel & Spa Etxegana fue el perfecto telón de fondo para coronar su historia de amor, una decisión que tuvieron clara desde el primer momento. «La organización y atención de Etxegana fue de 10. Todo salió como estaba preparado. Justo en el momento exacto, sin fallar ni el más mínimo detalle», nos cuenta. Ante 120 invitados, incluida su mascota, y a las 13:00 horas de la tarde, Innés cumplía su sueño de verse vestida de blanco junto a su mejor amigo, el amor de su vida. «Lo más emotivo fue la ceremonia. Entre emoción, nervios y siendo todo tan romántico era inevitable no emocionarse», confiesa. De este modo, sellaban su amor con un ‘sí’ para toda la vida, en su caso, un ‘sí, si es contigo‘.

El secreto mejor guardado de la novia: ser una princesa de cuento

«Cuando es tu vestido, lo sabes». Con esta rotunda afirmación, Innés nos contaba cómo había encontrado su vestido de novia ideal. Fue en Arras Villa Nupcial y allí, de la mano experta de Eva, lo tuvo claro. Dijo de él que era romántico, elegante y espectacular, pero todo superó las expectativas cuando pudimos verla por primera vez transformada en una princesa de cuento. Era un vestido desmontable que personalizaron con respecto al modelo original, pudiendo prescindir de la cola para el momento del baile. Estaba confeccionado en tul y encaje de chantilly. Tenía silueta princesa, con cuerpo ceñido, un romántico escote ‘off-the-shoulder’ con acabado corazón y una falda abullonada rematada en cola. Lo que lo hacía realmente especial era su laborioso trabajo de bordado, a base de cuentas casi imperceptibles que hacían del vestido una pequeña joya. Este diseño pertenece a la colección ‘Romance’ de la firma italiana Nicole.

En cuanto a los accesorios, siguió la tradición de toda novia llevando ‘algo prestado’ de su tía, en este caso, los pendientes. Para el ramo, al igual que en la decoración floral de toda la celebración, confió en el buen hacer de Nerea, de la floristería ‘Ideas’ de Muskiz. Fijándose en él, podemos descubrir un detalle muy especial en el que se basó toda la estética de la boda.

Un hilo conductor de color carmín

Los colores rojo y granate fueron los encargados de guiar muchos aspectos de la boda, desde el estilismo de la novia, hasta el cortejo nupcial o la propia decoración floral. Innés hacía su entrada triunfal hacia el altar del brazo de su padre, pisando una alfombra roja que le indicaba el camino a seguir. Por delante, su pequeña damita de honor, enfundada en un vestido rojo. En el ramo y en la decoración floral, siempre estuvieron presentes el tono granate, el mismo que eligió Innés en su maquillaje, obra de Helena Sunday, para sus labios. Es más, cuando la novia caminaba, pudimos descubrir la nota de color oculta en su look nupcial: unos imponentes ‘Manolos’ rojos, del prestigioso zapatero canario Manolo Blahnik, a quien siempre tuvo en mente a la hora de elegir el calzado. «Tenía claro que no quería los típicos zapatos de novia a los que luego no puedes dar uso», revelaba hace unas semanas. Por si fuera poco, Borja, el flamante novio, también hizo un guiño granate a través de su chaqué, obra de la firma Antonaga, que también adquirió en Arras Villa Nupcial de Bilbao. Sus zapatos eran de Calzados Ercilla y el cinturón de Nacha Santurtzi.

Él se perfumó con ‘La Nuit de l´homme’ de Yves Saint Laurent, ella con»Good Girl» de Carolina Herrera y sellaron su amor con alianzas personalizadas del atelier de Joyería Matía de Bilbao.

Hora de la fiesta

Ya convertidos en marido y mujer, llegó la fiesta, y el comedor de Etxegana se convirtió en un banquete al más puro estilo ‘La Casa de Papel’. La entrada de los recién casados fue de lo más inesperada: servilletas en alto y al ritmo de una versión electrónica de ‘Bella Ciao’, una de las reconocibles canciones de la serie, Innés y Borja llegaban ante sus invitados haciendo honor a este éxito de Netflix con unas caretas de oso y panda. Los ‘seatting plans’ aludían a la isla de Hawaii, la favorita de los novios, y el reparto de regalos fue del todo emotivo, con especial recuerdo a las abuelas de ambos.

Abrieron el baile al son de su canción: ‘destino o casualidad’, de Melendi y Ash, con una coreografía que diseñaron previamente con un profesor, y en el cóctel hubo una saxofonista creando un ambiente ‘chill-out’ que te transportaba a Ibiza por momentos. La diversión estaba servida, y a Innés no le quedó más remedio que enfundarse en unas alpargatas de Calzados Ercilla para poder bailar hasta que el cuerpo aguantase. Además, se soltó el recogido que llevó durante la ceremonia, elaborado por su peluquero, Sergio Puertollano. «Me dejé un semi-recogido al estilo de »Bella« (de película ‘La Bella y la Bestia’), ya que el vestido también recordaba a la película de Disney», declara. «Como quería, fue un auténtico fiestón donde los invitados ¡lo dieron todo!», admite, aún con los sentimientos a flor de piel tras la que para ellos ha sido, sin duda, la boda del año.

Fuente: El Correo

2019-07-11T13:09:46+02:00